Trabajar en espacios aburridos genera malestar

plantilla DISEÑO LOCALES

La arquitectura aburrida puede tener un costo emocional para las personas obligadas a vivir en y alrededor de ella. En este sentido, un grupo de investigadores en ciencias cognitivas sostiene que los seres humanos son más saludables cuando conviven con una variedad arquitectónica de bares, bodegas y tiendas o cuando trabajan en espacios bien diseñados y únicos, en lugar de lugares poco atractivos y genéricos.
En su libro Arquitectura Cognitiva: Diseñar para nuestra forma de responder al entorno construido, el profesor de política urbana de la Universidad de Tufts, Justin Hollander, y la arquitecta Ann Sussman revisan los datos científicos para ayudar a los arquitectos y urbanistas a comprender cómo, exactamente, respondemos a nuestro entorno construido. La gente, en su opinión, funciona mejor en entornos complejos y anhelan la variedad, y no los “grandes edificios, en blanco, en forma de caja.”

Los psicólogos Colleen Merrifield y James Danckert sugieren que incluso pequeñas dosis de aburrimiento pueden generar estrés. En su experimento, algunas personas observaron tres videos – uno aburrido, uno triste, y una interesante – mientras usaban electrodos para medir sus respuestas fisiológicas. El aburrimiento, sorprendentemente, hizo que se incrementara el nivel de la frecuencia cardíaca y el cortisol de la gente más que la tristeza. Desde aquí, tomaron sus hallazgos para imaginar los efectos acumulativos de los que viven o trabajan día tras día en el mismo entorno opresivo y opaco.

En otras palabras, un zumbido visual – ya sea arquitectónico o natural – podría tener la capacidad de cambiar nuestro estado de ánimo, por lo que la vida de hoy en día más satisfactorio e interactiva.

http://nymag.com/

Anuncios